- Apoyar la justicia para los trabajadores y las trabajadoras en la economía global, específicamente apoyando a los que, en América Latina, están luchando por una mejor vida para sus familias y para superar la pobreza;
- Asegurarse que hayan reglas para la economía global y el comercio internacional que garanticen el respeto a los derechos humanos de los trabajadores y las trabajadoras;
- Monitorear el trato que las corporaciones estadounidenses dan a los trabajadores y las trabajadoras que laboran en sus fábricas y plantaciones proveedoras; y
- Apoyar el establecimiento de relaciones entre los trabajadores y las trabajadoras de América Latina y las personas que abogan por la justicia laboral en los Estados Unidos para que estas relaciones sean efectivas y respetuosas.




